Una fuerte tormenta eléctrica en Guadalajara obligó a retrasar el partido entre Chivas y Xolos, programado para las 17:07 horas del sábado en el Estadio Akron. La Liga MX y el cuerpo arbitral decidieron posponer el encuentro para proteger la seguridad de todos los involucrados. La lluvia intensa inundó la cancha minutos antes del inicio, pero el drenaje del estadio permitió recuperar condiciones aceptables. El retraso fue breve, ya que la infraestructura del Akron evitó una suspensión prolongada.
El diluvio impidió el arranque programado, ya que los rayos generaron riesgo para los futbolistas y el personal. Los comisarios inspeccionaron la cancha y las tribunas antes de autorizar el reinicio. Aunque la lluvia fue intensa, el sistema de drenaje del Akron funcionó eficientemente, permitiendo que la superficie se recuperara rápidamente. Los equipos regresaron al campo tras la pausa, sin que los charcos se convirtieran en un problema generalizado.
La seguridad fue prioridad en la decisión. El protocolo establece que, ante riesgo de descargas eléctricas, los jugadores y el personal deben retirarse del campo hasta que las condiciones sean seguras. El Estadio Akron, con su infraestructura diseñada para eventos internacionales, demostró su capacidad para manejar situaciones climáticas adversas. Esta adaptación es clave en Guadalajara, donde las lluvias estacionales pueden afectar eventos deportivos. La Liga MX destacó la importancia de la infraestructura moderna para garantizar la continuidad de los partidos.
